jueves, 7 de diciembre de 2017

IMPONEN A NAVANTIA UN RECARGO DEL 30% EN PENSION DE VIUDEDAD POR AMIANTO



Imponen a Navantia e Izar un recargo del 30 % en pensión viudedad por amianto

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia ha desestimado el recurso que Navantia e Izar Construcciones Navales presentaron contra la sentencia de un juzgado de Cartagena que les impuso un recargo del 30 % en las prestaciones de viudedad por la muerte de un trabajador tras estar en contacto con amianto.

 La sentencia de la Sala de lo Social del TSJ, a la que ha tenido acceso Efe, indica que el juzgado declaró probado que la demandante percibe una pensión de viudedad por enfermedad profesional tras el fallecimiento de su esposo, que se produjo en octubre de 2012.

El fallecido presentaba adenocarcinoma de pulmón, insuficiencia respiratoria y asbestosis pulmonar. Señalaba así mismo que aquel ingresó en la entonces Empresa Nacional Bazán en enero de 1967 y trabajó primero como peón y luego como especialista, hasta que cesó, en febrero de 1992, por un expediente de regulación de empleo.

 La sentencia, ahora respaldada por el TSJ, recogió igualmente que "en la realización de su trabajo estaba en contacto con el amianto, cosa que no niega la parte demandada, los medios de protección eran muy rudimentarios, y los reconocimientos médicos, como mucho, anuales". También exponía el Juzgado de lo Social de Cartagena que en la construcción de buques y submarinos se utilizaba el amianto, con el que el esposo de la demandante estuvo en contacto.

 La sentencia condenó a las dos empresas a un recargo del 30 por ciento en las prestaciones de viudedad, por la falta de medidas de seguridad.

fuente: http://elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com.es/

jueves, 12 de octubre de 2017

EL CONGRESO APRUEBA UN FONDO PARA LAS VICTIMAS DEL AMIANTO



El Congreso aprueba un fondo para las víctimas del amianto y pone fin a 40 años de abandono

El Congreso ha aprobado una proposición de ley que contempla  la creación de un fondo de compensación para las víctimas del amianto. Esta proposición ha sido impulsada por el Parlamento vasco la pasada legislatura y por eso fue defendida por tres parlamentarios autonómicos de PNV, EH Bildu y Partido Socialista de Euskadi.  Salvo el PP que se ha abstenido, el resto de partidos que integran el Congreso ha dado el visto bueno a la propuesta. Ahora arrancará la tramitación de la ley y los grupos podrán añadir enmiendas para mejorarla.

Con esta aprobación, el Congreso pone fin a 40 años de abandono institucional de las víctimas del  amianto. Hasta ahora, los afectados se han visto obligados a menudo a arrastrarse  por los juzgados para que se les reconozca que se trata de una enfermedad profesional y así poder acceder a una indemnización.

Ahora falta por determinar cómo será la composición de ese fondo, que, en buena medida, se tendrá que nutrir desde los presupuestos españoles. España pasa así a contar con un mecanismo de compensación que ya existe desde hace años en países como Francia, Holanda o Bélgica. El fondo permitirá a las víctimas completar la indemnización que se les haya concedido en un primer momento sin perjuicio de que puedan seguir pleiteando en los tribunales.

Algunos países ya cuentan con este tipo de fondo, como Francia, Bégica y Holanda. Francia tiene el Fondo de Indemnización para las Víctimas del Amianto (FIVA) desde 2001. Se financia con el 90% de los fondos de la Seguridad Social y el 10% el Estado. Las aportaciones a la Seguridad Social las hacen solidariamente todos los empresarios, hayan o no tenido nada que ver con el amianto, a través de los excedentes de sus mutuas de trabajo. La mayor parte de las indemnizaciones se van para financiar los cáncer broncopulmonares, después para las enfermedades benignas ligadas al amianto, los mesoteliomas van en tercer lugar y después otras patologías.

En mayo de 2016, el Parlamento vasco se convirtió en la primera institución del Estado en exigir la creación de este fondo, pero la proposición de ley aprobada entonces no pudo ser tramitada ante las Cortes porque la Mesa del Congreso la rechazó. Los parlamentarios vascos Jon Aiartza (PNV), Eva Blanco (EH Bildu) y Gloria Sánchez (PSE) han sido los encargados de defender la propuesta en el Congreso. La parlamentaria socialista Sánchez ha explicado que la propuesta pretende poner fin al calvario judicial al que se han visto sometidas estas personas y sus familias, y ha relatado cómo tampoco es una situación justa para las empresas que actuaron en un marco legal que consentía el amianto, hasta que se constató su peligrosidad.

Junto a ese contenido de la proposición de ley, la representante socialista ha querido poner en valor que es una iniciativa adoptada por unanimidad de los representantes vascos, y, en unos momentos “turbulentos” para el diálogo y el acuerdo, en los que se cuestiona la política y la democracia representativa, es especialmente relevante que se adopten iniciativas como la creación de este fondo de compensación, una demostración de que se hace caso a los afectados y se conducen sus demandas allí donde pueden ser resueltas.

Jesús Uzkudun, representante de Comisiones Obreras y de la Asociación vasca de Afectados por el  Amianto (Asviamie), lleva muchos años dedicado a esta lucha. “Hay muchas pequeñas empresas que con el tiempo han ido desapareciendo y los trabajadores afectados por el amianto no tienen ninguna posibilidad de indemnización. El fondo ayudará a aliviar sus sufrimientos”. La previsión es que durante los próximos 20 años los casos sigan en aumento.

 “A muchos pacientes se les diagnostica cáncer de pulmón debido al tabaco, pero en algunas ocasiones esa diagnóstico encubre la exposición al amianto que han sufrido esas personas durante su etapa laboral y que es la causante del cáncer”. Es la advertencia de Nuria Busto, abogada de Asviamie.

Por sus propiedades físicas y químicas, y su bajo coste de producción, el amiento fue utilizado de manera abundante en el sector industrial y en la construcción desde mediados del siglo pasado hasta 2001, fecha en que se prohibió su uso en el país. En España, entre 1994 y 2008 ha habido 3.943 fallecimientos vinculados directamente al amianto.


 

jueves, 27 de julio de 2017

HA FALLECIDO MI COMPAÑERO Y AMIGO JOSE ALCEDO PEREZ



HA FALLECIDO MI COMPAÑERO Y AMIGO  JOSE ALCEDO PEREZ

Hoy me he levantado con la triste noticia del fallecimiento de Joselito como yo le llamaba, estaba ingresado desde hacía varios días en la planta de Neumología del Hospital de Puerto Real.

Lo visitaba cada dos días dándole ánimos para que se recuperase pronto, pero el destino lo ha querido así, ayer al irme me dio la mano y le dije hasta pasado mañana que descanse, así fue el despido de dos personas que se apreciaban, buena persona, amigo, compañero y querido por todas las personas que lo conocíamos, al escribir estas palabras afloran lagrimas de dolor por la pérdida de tu persona.

Tenía con él aparte de compañero en Astilleros una estrecha relación con el tema del Colectivo Afectados por Amianto, se brindó desde el primer momento a colaborar conmigo en lo que fuera, de hecho no se perdió ninguna reunión con el equipo de abogados para tratar la estrategia de las denuncias y hasta se atrevió en una de esas reuniones hablar con los medios de comunicación para explicar su vida laboral y su situación personal.

Desde aquí un beso y un abrazo para toda su familia, y a ti Joselito te recordaré siempre, será difícil de olvidar.

 ¡¡¡Perdura!!!

Paco Aragón            Puerto Real 27 Julio 2017

TANATORIO DEL CEMENTERIO DE PUERTO REAL SALA 1

 

domingo, 9 de julio de 2017

ENCIMERAS MANCHADAS DE SANGRE



Encimeras manchadas de sangre

"Habría que recorrer las tiendas de cocina una a una para concienciarles de que esta encimera que venden está manchada de sangre. Hay gente que ha muerto por trabajarla y deben saber que cada encimera que monten lleva un poco de vida de cada persona". Son palabras de Ismael Aragón, presidente de ANAES (Asociación Nacional de Afectados y Enfermos de Silicosis) que tiene su sede en Chiclana. Y es que la localidad gaditana es la zona cero de intoxicación por una enfermedad que, hasta ese momento, sólo se había dado entre los mineros. A finales de 2008 se empezaron a detectar los primeros casos entre trabajadores del sector de la marmolería y, en especial, los que se dedicaban a la fabricación de encimeras de cocina.

En la actualidad son más de cien los afectados en la provincia, cobrándose tres víctimas mortales. Se trata de una enfermedad pulmonar de carácter irreversible que no tiene tratamiento específico, aunque se antoja fundamental dejar de estar en contacto con la fuente de exposición al sílice para evitar empeorar. Existen tres tipos de silicosis en función de su gravedad. En la primera fase padecen dificultad para respirar, en la siguiente se inflaman los pulmones, agravando los síntomas, y en última instancia se necesita realizar el trasplante y hasta puede causar la muerte. Además, conlleva enfermedades asociadas como tuberculosis y artritis reumatoide.

Uno de esos fallecidos es José María Gamero. Con sólo 30 años contrajo la enfermedad tras una década trabajando en la industria del marmol en Chiclana y, pese a su enorme lucha hasta el final, no pudo evitar el fatal desenlace. Su hermana es Lorena Gamero, quien denuncia las carencias en la prevención de riesgos laborales. "Se encontraba mal, pero iba a la mutua, le daban el alta y lo enviaban de nuevo a trabajar. Es injusto que se coja una enfermedad por trabajar e incluso se pierda la vida por eso. El trabajador no puede der culpable en la vida por eso. Nadie quiere estar enfermo. A mí me han llegado a decir que sucedió porque no se ponía la mascarilla cuando es falso. Habia días que ni se la daban y se la tenía que traer mi padre de los Astilleros". En ese sentido, Ismael Aragón agrega que "hubo gente que nuncó se quitó la mascarilla y también enfermó". Algunos tardaron menos de dos años en contraer la enfermedad desde que empezaron a tener contacto con el polvo de sílice al manipular la marmolería durante su jornada laboral.

Lorena realiza un esfuerzo para describir cómo fue el desarrollo de la enfermedad en su hermano. "Le decían que volviese a trabajar, que no tenía nada, hasta que empeoró y muy rápidamente se quedó bastante delgado. Recuerdo que el pecho se le hundía y no podía respirar. Por las noches le daba un ataque de tos tan fuerte que nos decía que se iba a morir. A los tres años de enfermedad le pusieron un aparato con oxígeno porque apenas podía respirar ni hacer nada. Ni siquiera subir las escaleras". Mientras tanto, los pronósticos médicos eran inciertos. "La enfermedad estaba muy avanzada y los médicos estaban perdidos, había un amplio desconocimiento por todos lados. El 10 enero de 2015 le llamaron para realizarle el transplante, pero falleció en el quirófano", dejando este mundo con 35 años y dos hijos pequeños.

Espera que su testimonio anime a muchos de los afectados a salir del anonimato para reinvindicar sus derechos. "Tienen bastante miedo a hablar por posibles represalias. Les hacen ver que ellos son culpables y no tienen que callarse porque no lo son". Otro de los afectados es Raúl Herrero, también decidido a exponer sus vivencias públicamente. "Yo no tengo miedo a hablar", afirma ante sus compañeros. "Llevaba trabajando en esto 18 años y siempre escuchas rumores e historias de gente que estaba con la enfermedad, pero piensas que estás bien porque pasas los reconocimientos médicos y la prevención te dicen que estás apto". Sin embargo, esas pruebas jamás detectaron su enfermedad. "Siempre te dicen que estás bien. Nunca he escuchado a alguien que le dijesen que no está apto. En el último reconocimiento que me hicieron ya tenía silicosis y me seguían dando apto", denuncia este trabajador chiclanero del marmol.

Con 38 años le diagnosticaron la enfermedad a José Antonio Rodríguez. Fue de los últimos de su empresa en contraerla. "Eramos 34 empleados y 31 ya tenemos silicosis. Yo sospechaba que podía tenerla porque la mayoría de mis compañeros la tenían, pero la mutua me decía que por que la tuviesen los demás, no iba a tenerla yo. Cerró la empresa y yo seguí trabajando en otra, hasta que en 2015 me diagnosticaron la enfermedad". Intenta sobrellevarlo de la mejor manera posible: "Fue un palo muy gordo cuando murieron dos compañeros, siempre tenemos el temor de que la enfermedad siga avanzando. No sabemos qué va a pasar. Ni los médicos saben el final que vamos a tener cada uno, así que ahora intento mirar la parte positiva".

Todos ellos intentan dar visibilidad al asunto con el objetivo de que se ponga remedio por parte de las autoridades competentes y no aumenten los casos de silicosis de la industria del marmol. "Los que trabajan de esto, que dejen de hacerlo inmediatamente. Y si se ven muy desesperados, que vengan aquí, a la asociación", señalan al unísono. "Para erradicar la silicosis lo mejor es la prevención. Una vez que se diagnostica, no tiene cura. Si se sigue trabajando, sólo hace empeorar".

El presidente de ANAES lo tiene claro: "Nos han estado envenenando mientras trabajábamos. En Chiclana nos encontramos con más de un centenar de afectados. Lo mejor es retirar el material. El problema es el veneno que suelta esto, pero es una empresa de las más potentes de España, que exporta internacionalmente y eso repercute". En esa misma línea, cuestiona los efectos nocivos que podrían padecer las personas que posean este tipo de encimeras en sus viviendas. "No se sabe si hace daño. Estuve en un grupo de investigación y nos preguntamos: ¿quién ha hecho los estudios necesarios para saber si una vez montada la encimera hace daño? Ni se sabe por qué es tan agresiva esta silicosis. Aparte hay piedras que contienen radiaciones y otras que sueltan gases. ¿Realmente se sabe lo qué hay montado en las casas?", destaca Ismael Aragón, quien considera que se prohibirá su uso con el paso del tiempo. "Al igual que ocurrió con la uralita. Sucederá con el tiempo, pero hasta que no lo vea todo el mundo, pasarán muchos años y van a caer muchos más por el camino", como un familiar suyo, que también falleció por esta causa. La tercera víctima mortal fue un empresario chiclanero: "Se quitó la vida porque además de tener silicosis él y algunos de sus familiares, tenía denuncias de trabajadores", indica.

Desde la asociación reciben llamadas casi a diario de varios puntos distintos del panorama nacional. "Ahora nos contactan mucho de Almería, Macael y Córdoba. Pero también nos han llamado de Alicante, Baleares... Es un problema a nivel nacional y no se hace nada", comenta Mari Carmen Macías. Ella es integradora social y colabora con ANAES desde que a su marido le detectaron la enfermedad. "Luchamos para hacer campaña dirigida a los trabajadores activos que aún siguen trabajando ese material. No estamos en contra de los empresarios ni de nadie, pero deben saber que ese material es tóxico, enferma y mata", señala.

Con dicha finalidad se presentó en Cádiz un Programa Integral de Silicosis de Andalucía (PISA), aunque desde su asociación se solicita más colaboración: "Queremos un consenso y desde aquí pedimos reunirnos con los fabricantes. Tenemos la colaboración de los médicos, empresarios y mutuas, pero nos falta la del fabricante", destaca Mari Carmen Macías, quien realiza una labor de integración de sus asociados en el mercado laboral. "El perfil existente es de personas que empezaron jóvenes a trabajar y no tienen otros estudios porque se dedicaron siempre a esto. El objetivo es que intenten normalizar sus vidas mediante cursos de reciclaje para acceder al mercado laboral. También hacemos campañas de sensibilización para que no siga ocurriendo y una vez al año hacemos convivencias con familiares para que se sientan apoyados". El trabajo realizado empieza a dar sus frutos: "Gracias a la asociación he encontrado trabajo en un hotel. Esto es una terapia, aquí nos ayudamos mucho entre nosotros", comenta José Antonio Rodríguez. Hacen piña para tratar de sobrellevar el drama que supone su enfermedad.


 

miércoles, 3 de mayo de 2017

LA UE ESTIMA QUE DE AQUI A 2030 MEDIO MILLON DE PERSONAS MORIRAN POR EXPOSICION AL AMIANTO



“La UE estima que de aquí a 2030 medio millón de personas morirán por exposición al amianto”

Ana García de la Torre nos habla en esta entrevista de las enfermedades de origen laboral y del amianto como uno de los principales cancerígenos.

Nuevatribuna | ¿Qué enfermedades profesionales no están reconocidas como tales?

Ana García de la Torre | Sólo se consideran enfermedades profesionales las incluidas en el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social.

El sistema de incorporación de enfermedades al Cuadro de Enfermedades Profesionales es muy complicado, por lo que multitud de enfermedades no se encuentran recogidas en este listado. Casi son más las que no están que las incluidas.

Las nuevas formas de producción y organización del trabajo están provocando el crecimiento de los riesgos psicosociales. La Industria 4.0. en la que se incluyen los riesgos derivados de las TIC (Tecnología de la Información y Comunicación), así como la incorporación de los robots, incrementará este tipo de riesgos en los próximos años. La OIT incorporó en el año 2010 los trastornos mentales y del comportamiento al cuadro de enfermedades profesionales, pero España todavía no ha procedido a su incorporación.

Se estima que sólo se notifican entre el 0,1% y el 0,2% de las enfermedades que tienen un origen laboral principal problema que existe en el reconocimiento de las enfermedades no traumáticas de origen laboral (las no incluidas en el cuadro de enfermedades profesionales) es su infranotificación. Se estima que sólo se notifican entre el 0,1% y el 0,2% de las enfermedades que tienen un origen laboral. El sistema PANOTRASS recoge las notificaciones de enfermedades no traumáticas de origen laboral. Éstas son reconocidas como accidentes laborales, no como enfermedades profesionales. Otro de los problemas es la determinación de la contingencia. Se suelen calificar como contingencias comunes con el consiguiente perjuicio para trabajadores y sistemas públicos de salud, en primer lugar, por la pérdida de derecho en las prestaciones, y en segundo, por el gasto sanitario.

¿Cuáles se han incluido en los últimos años y en que margen de tiempo? (últimas actualizaciones)

Mediante el Real Decreto 1150/2015, publicado en el BOE el 19 de diciembre de 2015, se incorporó el cáncer de laringe por inhalación de polvo de amianto al Cuadro de Enfermedades Profesionales. En la actualidad se está estudiando la incorporación del cáncer de pulmón por exposición a sílice cristalina.

Amianto

Caso del Amianto, ¿en qué situación nos encontramos?

De las 36 enfermedades clasificadas como cancerígenas, el 67% fueron causadas por el amianto

En el caso del Amianto, nos encontramos con que aún son pocos los casos que se declaran. Según los datos publicados por el Observatorio de Contingencias Profesionales del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, de las 36 enfermedades clasificadas como cancerígenas, del Grupo 6, el 67% fueron causadas por el amianto, concretamente 24. Desde UGT venimos denuciando desde hace tiempo la infranotificación, en general, de todas las enfermedades profesionales, y particularmente del amianto. Según la Unión Europea de aquí a 2030 medio millón de personas morirán en Europa por cánceres ocasionados por exposiciones al amianto, y España no va ser una excepción.

Desde la aprobación del amianto en los primeros años de la década del año 2000, UGT siempre ha estado al lado de los trabajadores y trabajadoras víctimas de este silencioso y letal contaminante, proponiendo constantes iniciativas para conseguir una solución negociada y coordinada entre empresas y administraciones públicas. Siempre hemos abogado por la creación de un Fondo Social, destinado a compensar el sufrimiento de los trabajadores y trabajadoras afectados por las enfermedades derivadas del amianto, así como de sus familiares, y, a la vez, dar un reconocimiento público a su sufrimiento.

Creemos que el Estado español actuó tarde si lo comparamos con otros países de la Unión Europea, ya que hasta el año 2002 no prohibió el amianto, tanto su comercialización como la producción. En otros países de nuestro entorno, las medidas se empezaron a adoptar en los años sesenta, por lo que consideramos al Estado como responsable último por no haber actuado bajo el principio de cautela, como lo hizo Suecia por ejemplo, y esperar a la evidencia científica obligado por las Directivas Europeas.

Este Fondo Social gestionaría las indemnizaciones a trabajadores enfermos, ayudas para la financiación de los costes judiciales de reclamación a empresas incumplidoras, ayudas de asistencia domiciliaria a enfermos y familiares, etc. También proponemos la creación de un Instituto Oficial para Víctimas del Amianto, para la gestión de todos estos aspectos.

En la actualidad existen diversas iniciativas parlamentarias, algunas Proposiciones de Ley. Creemos que tal y como está hoy configurado el arco parlamentario, es posible que puedan prosperar estas iniciativas y que finalmente se cree ese Fondo de Compensación de las víctima del amianto.

¿Qué diferente tratamiento tiene un trabajador si se le reconoce como enfermedad común o profesional? (Coste, medicinas, etc.).

La diferencia viene determinada por la contingencia de la que derive la enfermedad:

Contingencia profesional (tiene un origen laboral). Puede ser clasificada como enfermedad profesional (si está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales) o como accidente de trabajo (si la enfermedad tiene un origen laboral, pero no está incluida en el cuadro de enfermedades profesionales, por ejemplo, una enfermedad mental).

Contingencia Común (no tiene un origen laboral) sería cualquier enfermedad común o accidente no laboral.

Existe diferencia de cuantía:

Enfermedad común o accidente no laboral:

– 60% de la Base Reguladora (Base cotización de Contingencia Comunes) entre el cuarto y el vigésimo día.

– 75% a partir del vigésimo primer día.

Enfermedad profesional y accidente de trabajo:

75% de la B.R. (Base de cotización de Contingencias Profesionales) desde el día siguiente al de la baja.

Diferencias de Derechos:

En la incapacidad temporal derivada de una contingencia profesional, cuando durante la incapacidad finalice el contrato y el trabajador pase a la situación de desempleo, el tiempo en el que permanezca en la situación de incapacidad temporal no se procederá a descontar del período de percepción del subsidio de desempleo. En la incapacidad temporal derivada de una contingencia común, sí.

La prestación sanitaria también es distinta, ya que en caso de contingencia profesional la cobertura es del 100%, mientras que por contingencia común la cobertura será la que preste el Sistema Nacional de Salud (diferencias sobre todo en prestaciones farmacéuticas).

Existe otra diferencia que no tiene que ver directamente con el trabajador, pero que le afecta igualmente. Los accidentes de trabajo graves o mortales son investigados por la Inspección de Trabajo y los empresarios sancionados cuando se determine responsabilidad en los mismos.  De esta manera se puede determinar su causa y poner las medidas preventivas correspondientes para que no vuelvan a producirse. Cuando se determina una contingencia común no existe investigación ni medidas preventivas.

¿Qué están diciendo los organismos internacionales al respecto, en concreto la Unión Europea?

Las iniciativas que se están produciendo respecto a las enfermedades profesionales están relacionadas con la mejora de las Fuentes de Información y los Sistemas de Información. Desde el pasado año se están revisando también los valores límite de exposición a sustancias cancerígenas, lo que sin duda mejorará la prevención de este tipo de enfermedades. En el caso de España, estos valores límites ya estaban recogidos en el Listado que publica cada año.

¿Costes en España derivados de las enfermedades profesionales?

Se estima que las Enfermedades Mentales de origen laboral podrían tener un coste entre 545 y 810 millones de euros, excluidas de este cálculo las prestaciones económicas por incapacidad temporal

No conocemos ningún estudio que establezca de manera rigurosa este tipo de coste. Actualmente está en proceso de aprobación del segundo Plan de Acción de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020, en el que se incluirá un estudio de los costes de la no prevención en los que se podrá determinar este coste.

Por parte de UGT, hemos realizado dos estudios sobre costes, en colaboración con distintas universidades españolas, relacionados con las Enfermedades Mentales y con el cáncer laboral. Las conclusiones de los mismos son que las siguientes: se estima que las Enfermedades Mentales de origen laboral podrían tener un coste entre 545 y 810 millones de euros, excluidas de este cálculo las prestaciones económicas por incapacidad temporal. De este coste, el 50% sería asumido por los propios trabajadores en forma de cuidados informales, el 18,6% por los Sistemas Públicos de Salud de las CC.AA. al ser gestionados como contingencias comunes y el 31,4% por los empresarios por pérdida de jornadas de trabajo. Respecto al cáncer laboral, hemos realizado un estudio sobre el coste de las prestaciones sanitarias por los Servicios Públicos de Salud, ya que igualmente son gestionados como contingencias comunes, estimándose un sobrecoste para los mismos de 158 millones de euros.

¿Está prevista alguna iniciativa parlamentaria al respecto?

Existe una Proposición de Ley de creación de un fondo de compensación para las víctimas del amianto presentada el pasado 21 de marzo de 2017. Existen también diferentes iniciativas para la retirada de esta sustancia de los centros educativos.



 

jueves, 27 de abril de 2017

LA JUNTA DE ANDALUCIA PRESENTA EL PROGRAMA INTEGRAL DE SILICOSIS EN CADIZ



La Junta de Andalucía presenta el Programa Integral de Silicosis en Cádiz

Los consejeros de Salud, Aquilino Alonso, y de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado, han presentado hoy en Cádiz el Programa Integral de Silicosis en Andalucía, una actuación que tratará de prevenir, detectar y actuar ante la aparición de esta enfermedad profesional en las empresas que trabajan el aglomerado del cuarzo con más de mil visitas a centros de trabajo en los próximos cuatro años, y un protocolo de actuación tras establecer un Sistema de Alerta de la aparición de esta patología.

El Programa ha sido presentado durante unas jornadas divulgativas dirigidas a empresas, trabajadores, agentes sociales, médicos del trabajo, médicos de familia, epidemiólogos, servicios de prevención de riesgos laborales, mutuas colaboradoras de la seguridad social, así como agentes relacionados con la prevención de los riesgos. El objetivo es sumar la máxima colaboración al desarrollo de esta actuación del Gobierno andaluz, que ha sido consensuada con sindicatos y empresarios en lo que representa un compromiso con la defensa de los derechos laborales y la prevención de riesgos, así como con la promoción de estilos de vida saludables en el entorno laboral. De hecho, en la elaboración de esta herramienta han participado alrededor de 60 personas, de distintas disciplinas y lugares de trabajo, destacando especialmente también la participación de la Asociación de Afectados y Enfermos de Silicosis (ANAES). Asimismo, han colaborado mutuas y Servicios de Prevención de Riesgos Laborales; la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, la Inspección Sanitaria, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, el Instituto Nacional de Silicosis y las sociedades científicas; así como representantes de los Sistemas de Vigilancia de la Salud y el mundo académico.

Durante el acto de presentación, Aquilino Alonso ha destacado que este programa reúne de manera ordenada las medidas para la prevención de esta enfermedad profesional, así como para la atención coordinada y protocolizada a las personas afectadas de silicosis dentro del sistema sanitario público andaluz.

El responsable de la sanidad pública andaluza ha alineado los objetivos y actuaciones de este Programa con medidas concretas existentes en el Plan Andaluz de Salud, como son la identificación y vigilancia de los determinantes de la salud laboral con el fin de aumentar la esperanza de vida en buena salud, así como el desarrollo de actuaciones cooperativas para mejorar la salud en los entornos de trabajo, junto a la Consejería de Empleo y los agentes implicados.

En la misma línea, Aquilino Alonso ha mencionado la Estrategia de Salud en todas las Políticas, que implica a todas las organizaciones e instituciones en la mejora de la salud de las personas, trabajando sobre los factores que provocan las enfermedades para evitar su aparición. En este sentido, el consejero de Salud ha considerado este Programa integral como un buen exponente del trabajo que propone dicha Estrategia.

El consejero de Empleo, Empresa y Comercio ha puesto el programa como ejemplo de cuál debe ser la “fórmula para luchar contra la siniestralidad laboral y las enfermedades profesionales: la colaboración, el compromiso y el consenso de todos los que tienen algo que decir para mejorar la seguridad y salud laboral”. Asimismo, el consejero ha añadido que esta actuación dará continuidad al Plan de Choque contra la Silicosis, que supuso la visita de 413 empresas, y que pretende no limitarse solo a desarrollar una actividad sancionadora o de control, sino que persigue la colaboración y la concienciación de empresas y trabajadores.

El Programa Integral de Silicosis de Andalucía se desarrollará durante los próximos cuatro años y cuenta con 7 líneas de actuación, 9 objetivos específicos y 19 acciones que desarrollarán las Consejerías de Salud y de Empleo, Empresa y Comercio.

Entre las actuaciones planificadas se encuentra el desarrollo de acciones de información y sensibilización, como la elaboración de material divulgativo para concienciar de los riesgos derivados de la exposición a sílice cristalina; la difusión de buenas prácticas profesionales, así como la celebración de jornadas o campañas en medios de comunicación.

También está previsto el desarrollo de planes formativos a empresarios y trabajadores, incluidos autónomos; especialistas en medicina del trabajo; facultativos especialistas en medicina familiar, preventiva, radiodiagnóstico y neumología; personal de servicios de prevención ajenos, inspectores de trabajo y técnicos habilitados de la Junta para realizar inspecciones.

El Programa incluye igualmente el establecimiento de un protocolo de identificación y atención a la silicosis que pretende tanto identificar y diagnosticar la enfermedad como garantizar la vigilancia por parte del Sistema Sanitario Público de Andalucía y la comunicación de sospecha.

Entre las actuaciones de control, seguimiento y asesoramiento se ha previsto la realización de unas 220 visitas anuales a las alrededor de 800 empresas de aglomerados del cuarzo, hasta alcanzar las mil visitas en todo el desarrollo del programa, así como el establecimiento de un Sistema de Alerta ante la aparición de un caso sospechoso de silicosis, un sistema más sensible que el general establecido por la Seguridad Social, que fija el límite en dos o más trabajadores que hayan presentado baja laboral con la misma enfermedad profesional.

Por último, hay un apartado destinado a actuaciones de investigación de la enfermedad, con el objetivo de evaluar tanto la eficacia de los sistemas preventivos, la epidemiología o las posibilidades terapéuticas.

Casos en Andalucía

La silicosis es una fibrosis pulmonar producida por la inhalación de sílice cristalina, que puede conllevar una predisposición a sufrir cáncer de pulmón. En los trabajos con aglomerados de cuarzo, se encuentra la presencia de arenas de sílice entre un 70% y un 90%, de ahí la necesidad de aplicar medidas de prevención de riesgos laborales ante los riesgos a la exposición durante la fabricación o elaboración de piezas o su instalación en edificios.

Los Sistemas de Vigilancia de la Salud han permitido identificar un aumento de casos de silicosis en Andalucía, con un perfil diferente a la forma clásica de la enfermedad, pues aparecía en personas más jóvenes y con menor tiempo de exposición, si bien la mayoría relacionadas con el manipulado de aglomerados de cuarzo.

Así, entre los años 2007 y 2015, se han registrado en Andalucía 252 partes de enfermedad profesional por silicosis, de los cuales 188 casos, es decir, el 74,6%, se han producido en empresas cuya actividad principal es el ‘corte, tallado y acabado de piedra’. El 50% de las personas afectadas tienen entre 35 y 44 años; el 67% con menos de 10 años de trabajo en el sector y el 39% menos de 5 años en el sector. Cádiz, que declaró el primer brote en 2009, agrupa el mayor número de casos, concretamente el 35,7%.

Cabe recordar que, en Puerto Real, el Colectivo de Afectados por el Amianto en Puerto Real http://colectivoafectadosporamianto.blogspot.com.es/ trata también este tipo de enfermedades derivadas de la actividad laboral.

 FUENTE: Junta de Andalucía

miércoles, 15 de marzo de 2017

EN ESPAÑA BEBEMOS AGUA DE 40000 KMS DE TUBERIAS CON AMIANTO CANCERIGENO



En España bebemos agua de 40.000 kilómetros de tuberías con amianto cancerígeno

Un 20% de las canalizaciones de agua potable contienen esta sustancia. Expertos piden su retirada aunque no hay pruebas sólidas sobre su peligrosidad.

El amianto o asbesto fue uno de los materiales de construcción estrella en el siglo XX, pero encerraba un peligro mortal para los trabajadores que lo manipulaban. Las fibras microscópicas que lo componen pueden quedar suspendidas en el aire y ser respiradas. Si la exposición es prolongada, puede originar cáncer de pulmón y otras enfermedades.

La mayor parte de este mineral se destinó a la industria del fibrocemento, una mezcla de cemento y fibras de amianto que además de ser barata tenía unas excelentes propiedades. En España se conoce más por el nombre de la empresa que lo comercializaba, Uralita, y al igual que en otros países, fue ampliamente utilizado, sobre todo en placas onduladas de cubierta y tuberías, hasta su prohibición en 2001. Sin embargo, hoy en día buena parte del agua de riego y del agua potable siguen pasando por redes de abastecimiento realizadas con este material. ¿Existe algún riesgo para la salud?

En los últimos tiempos, el debate se ha avivado en el ámbito local, con numerosos ayuntamientos que aprueban planes de sustitución de las canalizaciones y autoridades que se mojan a favor de estas acciones. Hace pocos días la Comisión de Medio Ambiente del Congreso aprobó solicitar al Gobierno que realice una auditoría de las tuberías que quedan y elabore un plan para su renovación. La propuesta contó con el apoyo de todos los grupos, excepto del PP, que alegó el alto coste que supondría.

Los datos de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), actualizados en 2016, indican que las redes de agua potable en España –sin contar las destinadas al riego- superan los 200.000 kilómetros y que de ellas alrededor de un 20% aún están fabricadas con fibrocemento, unos 40.000 kilómetros. Estas cifras proceden de una encuesta que se realiza cada dos años a entidades locales, pero no existe un inventario exhaustivo.

Al margen de su localización, hay dos preguntas clave: si las fibras de amianto pasan al agua potable y si pueden suponer algún riesgo para salud en el caso de que lleguen a nuestros grifos. La OMS abordó la cuestión en su informe Asbestos in Drinking-water tras recopilar estudios realizados en varios países. La cifra más repetida en Estados Unidos, Canadá, Países Bajos y Reino Unido estaba en torno a un millón de fibras por litro.

Aunque pueda parecer mucho, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) considera un nivel seguro hasta 7 millones de fibras por litro. A partir de esa cantidad, no descarta que exista riesgo de desarrollar pólipos intestinales benignos, pero tampoco hay suficientes investigaciones que lo demuestren.

Tanto la degradación de las cañerías artificiales como la erosión de los depósitos naturales de las rocas que contienen asbesto podrían ser responsables de esa presencia de las fibras, así que, efectivamente, el agua que consumimos puede contener amianto, pero no existen datos concluyentes de que una vez ingerido sea cancerígeno.

"La inhalación de fibras de amianto a través de la vía respiratoria es la principal responsable de las patologías causadas por este material y la vía digestiva tiene un peso secundario", afirma en declaraciones a EL ESPAÑOL Alfredo Menéndez, catedrático de la Universidad de Granada y responsable del proyecto de investigación Los riesgos del amianto en España (1960-2002). En su opinión, "hay menor evidencia científica sobre los efectos de deglutir fibras de amianto", pero aún así "eliminar las tuberías de fibrocemento es una medida de salud pública recomendable".

Fernando Morcillo, presidente de AEAS, destaca que mientras que la red de tuberías de fibrocemento está uso "no genera ningún problema para la salud". Sin embargo, "se considera que la vida útil de las tuberías está en torno a 50 años y gran parte de nuestra red de fibrocemento se construyó en los años 60 y 70, fruto del desarrollismo urbano". Por lo tanto, las canalizaciones están envejecidas, son menos seguras, sufren más roturas y pérdidas de agua y es necesario acometer un esfuerzo de renovación.

Operarios y residuos                                                                                                                                                                                              

En este punto entran en escena dos posibles problemas: la inhalación de amianto por parte de los operarios y la contaminación ambiental que podrían generar las viejas tuberías. Según Morcillo, ambas cuestiones están perfectamente solventadas. Por una parte, existe un estricto protocolo de salud laboral que siguen todos los trabajadores y, por otra, los residuos se convierten en inertes al ser confinados en depósitos específicos o mezclados con hormigón.

No opina lo mismo Francisco Báez Baquet, exempleado de Uralita en Sevilla que desde los años 70 ha investigado al detalle los problemas derivados del amianto, convirtiéndose en una de las voces más reivindicativas. Según explica, las empresas que manipulan el fibrocemento "no precisan de ninguna suerte de acreditación previa de capacitación". Aunque cada comunidad autónoma cuenta con un Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) y solo las que están inscritas en él pueden realizar estas tareas, se trata de "un mero trámite administrativo" que no requiere demostrar competencia alguna.

La mejor prueba es que existen "sentencias judiciales en las que se condena a servicios municipales de abastecimiento de agua, comunidades de regantes y ayuntamientos por daños causados por el amianto liberado en la reparación de tuberías de fibrocemento debido a que no han respetado la legislación vigente". El riesgo no sería solo para quienes cambian una tubería, sino también "para vecinos, viandantes y espectadores", comenta.

Obsolescencia

"La degradación del cemento por simple obsolescencia es un proceso progresivo, a ritmo más acelerado cuanto mayor sea su antigüedad", asegura. La normativa española contempla la eliminación y retirada en condiciones controladas "al final de su vida útil", pero en la práctica esta expresión es tan "difusa", afirma, que solo se lleva a cabo "cuando hay averías, cada vez más frecuentes".

Ante los posibles riesgos y las dudas, Báez apuesta por el "principio de precaución", que consiste en tomar medidas ante todo producto o tecnología sospechoso de conllevar riesgos para la salud o el medio ambiente aunque no haya pruebas científicas concluyentes. "Todo producto que contenga amianto es una bomba de relojería mientras no permanezca soterrado en condiciones controladas y, aunque sea más cara, la solución definitiva, y garantista al máximo, sería la inertización del amianto, sometiéndolo a muy altas temperaturas, con o sin ayuda química", agrega.

Incluso duda de que los intereses económicos no hayan corrompido los estudios "pretendidamente científicos" que no encuentran una conexión directa entre problemas de salud y la presencia de fibras de amianto en el agua potable: "Ya ocurrió en el sector automovilístico, porque el amianto se usaba en piezas como embragues y zapatas de freno".

Las secuelas del amianto

El cáncer de pulmón, el mesotelioma (tumor que también afecta a los pulmones y está causado específicamente por la inhalación del polvo de amianto) y la asbestosis (enfermedad que causa fibrosis pulmonar y también es consecuencia directa del contacto con este material) son los problemas más característicos, reconocidos en España como enfermedades profesionales mucho más tarde que en otros países europeos.

A pesar de que ya no se utiliza como material de construcción, el amianto seguirá causando muertes en España hasta la década de 2040, según un estudio de Alfredo Menéndez, ya que "el periodo que transcurre desde la exposición al desarrollo de la enfermedad puede alcanzar los 30, 40 y hasta 50 años".

Los cálculos se centran en los trabajadores que manipularon el material, pero "las exposiciones ambientales también tienen su importancia", asegura el experto, que destaca que España registró "un mayor consumo de productos de fibrocemento" y que se queja de la "invisibilidad social del problema y la falta de reconocimiento de las víctimas".